A partir de la idea de moda y modelos nuestra mente va creando una idealización de cómo nos queremos contemplar en un espejo o cómo queremos que nos miren los demás, así pues poco a poco generamos cambios en nuestro cuerpo: Añadimos cosas y quitamos cosas.
A veces somos o no somos capaces de mirarnos a un espejo, porque sentimos que no estamos completos, que nos falta algo; lo que muchas veces es ocasionado por no aceptar nuestro cuerpo. Al hacer estos cambios estamos en busca de algo claro: “La mirada”; buscando la mirada pública, la mirada de conocidos, la mirada amorosa o simplemente el mirarnos a un espejo y poder sentirnos bien estéticamente. Cuando hacemos estos cambios somos capaces de tener la cabeza en alto y una fuerza en la mirada, pues ya nos sentimos orgullosos de lo que somos; muchas veces antes de esos cambios la mirada se torna opaca, sin vida y escondida. Después de todo, una mirada dice más que mil palabras.
La estética es cuestión de percepciones, la mirada es cuestión de percepciones y la vida es cuestión de la mirada de cada quien. Nuestra mirada puede embellecer las cosas y ponerles un brillo especial o por lo contrario horrorizarlas. Nuestra mirada está muy arraigada con lo que somos y sentimos.
Después
El durante
Es así como las personas hacen lo posible por cambiar su físico y por el estereotipo que se ha montado en la sociedad de "Guardaines de la bahía". La figura se ha convertido en un objeto de la moda, donde no se permiten cuerpos "desalineados" . Todos están en la medida de 90 60 y 90.
Siguiendo la imagen de popeye, porqeu lo qeu caracteriza al hombre es la fuerza, y ésta está en la imagen de un hombre super musculoso.